Vivir a fuego lento

Estos últimos meses he estado trabajando como repartidora de comida a domicilio en bicicleta. Y claro, cuatro horas pedaleando al día dan para comerse mucho la cabeza. Cuando las nubes de la ciudad se van vistiendo de color naranja, a mi mente le da por hacer striptease y empezar a desnudarse poco a poco. Parece que […]

Leer Más

Vivir hasta quemarse

Muchas veces me han dicho que me lo tomo todo demasiado a la tremenda, que soy excesivamente intensa. Sí, no te lo voy a negar, las montañas rusas son más estables que mis emociones. A veces, podrías encontrar más seguridad en las olas letales de un tsunami que en el naufragio al que te enfrentas […]

Leer Más