Ya vamos nosotros

Me viste acercarme

por el mapa de tu ciudad

con el hambre

de quien espera un pedido.

 

Mi alma viajaba conmigo

en la mochila térmica

para que mis sentimientos

no te llegasen fríos.

 

Llevé mi amor protegido

en una bolsa de cartón,

vigilando que mis emociones

no se derramasen.

 

Reduje el tiempo de entrega,

recorrí kilómetros a velocidad temeraria

y te di mi corazón en bandeja,

aún humeante.

 

Te lo tragaste

de un solo bocado,

sin saborearlo.

 

Luego me marché y solamente dejaste un:

«pedido tratado con cuidado»,

«siguió las instrucciones de entrega».

 

Cuando presente el modelo 347,

declararé que los gastos

de confiar en ti

fueron demasiado elevados.

 

Me fui

y supe que lo nuestro

no duraría ni una quincena.

 

Te fuiste

y menos mal.

 


Escrito por

Julia. Canarias, 25 febreros. Graduada en Estudios Francófonos Aplicados. Soy una mortal más que intenta descifrarse a través de las palabras y que escribe para saber lo que siente.

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