Hace un año

Hace un año, en estas mismas fechas, yo estaba acabando con un amor de tres años de felicidad intercalada. Tres años de distancia, de momentos de alegría siempre seguidos de un golpe de dolor en la boca del estómago. Hace un año yo era una persona completamente distinta.

Necesité nueve meses para dejar atrás ese amor que a veces me hacía perder de vista todo lo que me esperaba por delante. Ese amor que fue naufragando poco a poco por las olas de dudas que me rompían. Un amor que no pudo sobrevivir a los más de tres mil kilómetros que nos separaban. El amor se acaba, aunque no lo cuenten en las películas de Hollywood: lo que no cuentan en los dramas cursis de domingo ni en los libros es que el verdadero reto comienza cuando se baja el telón, cuando en la pantalla aparece «The end». Tras ese final, hay que saber comenzar una relación sana. Tras el punto final, hay que atreverse a seguir escribiendo una historia que merezca la pena. Supongo que eso fue lo que nos pasó: lo miré y me dieron ganas de cerrar nuestro libro, de escribir un punto y aparte.

Necesité nueve meses para que el monstruo de dolor que había ido creciendo dentro de mí abandonase mis entrañas. Necesité aliviarlo transitando por lugares oscuros, chocando contra pieles que me dejaban indiferente, confundiendo amor con fuego. Y, tras nueve meses, esa pena dejó por fin mi cuerpo y me sentí mucho más ligera.

Ahora, un año después, me doy cuenta de que todo fue necesario: el daño de las primeras noches tras la ruptura, mis insomnios, los chicos breves que pasaron luego por mi vida, el viaje a Madrid que terminó en fracaso. Todo fue necesario porque me llevó al lugar en el que estoy ahora: a un lugar mucho más sano, sin heridas. A un diciembre sin arañazos.

Un lugar en el que, por primera vez, me siento capaz de amar y de aceptar el amor que creo merecer. El amor lo ha inundado todo y ya no me ahoga; me hace flotar.

Desde que él llegó a mi vida hace dos meses, amar es un verbo que solamente sé conjugar en primera persona del plural.

Desde que apareció, la felicidad también ha vuelto a hacer acto de presencia.


Escrito por

Julia. Canarias, 25 febreros. Graduada en Estudios Francófonos Aplicados. Soy una mortal más que intenta descifrarse a través de las palabras y que escribe para saber lo que siente.

6 comentarios sobre “Hace un año

  1. Amé leerte, me identifico porque estuve así por unos meses después de una ruptura que sin saberlo en ese entonces era un final que me haría mucho bien.
    Tiempo después conocí al hombre con el cual compartiré mi vida. Hoy miró años atrás y doy gracias por ese final .
    Te deseo todo lo lindo del mundo y que tu felicidad este presente todos los días 🙂
    Un fuerte abrazo, de una fiel y fan lectora.

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  2. ¡Muchísimas gracias! ❤️

    No sabes la alegría que me da saber que te has identificado con mis palabras y que compartes tu vida con una persona que te enriquece y te hace feliz. Me alegro mucho, de verdad. Es cierto: hay finales que, aunque en ese momento no seamos capaces de verlo, dan comienzo a cosas mucho mejores.

    Un abrazo enorme, linda. Feliz martes.

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